Yo siento, sinceramente, que como siga así,
voy a acabar con una depresión de caballo.
Joder, es que es puro cansacio lo que tengo ya.
Llorar continuamente es una tortura.
Life like this,
There are so many moments you could share with anyone and someone and you feel like the moment will last forever.
When it's only a night, it's only a moment.
When it's only a night, it's only a moment.
viernes, 23 de septiembre de 2011
jueves, 22 de septiembre de 2011
Just.
Hay quienes se esconden sólo para no mirar. Sin darse cuenta, de que sólo mirando, hacia delante, podrás lograr encontrar la felicidad. No tengas miedo de vivir. No tengas miedo de ser feliz. No mires hacia atrás. Porque verás las puertas que dejaste cerradas. Y, te perderás las que están justo enfrente de ti, aún sin abrir, esperando por ti.
Sé tú mismo. No dejes la vida pasar, no te sientes a ver como corre y te adelanta. Solo vive.
Sé tú mismo. No dejes la vida pasar, no te sientes a ver como corre y te adelanta. Solo vive.
Hasta que me muera de no dormir.
Silencio, escúchame.
Yo no sé ni lo que estamos intentando, ya si que no lo sé.
Antes nos evitábamos ahora, no lo sé.
Pero yo no puedo seguir mirándote, callándome cosas que tendría que decir.
Simplemente, porque no puedo.
Y quiero decirte que te quiero todas las mañanas al verte llegar, todos los segundos que estés cerca.
Y que sé lo que debería hacer, pero, el corazón me dice una cosa y la cabeza otra.
Que sé que un día me rendiré y me engañaré todos los días diciendo que te odio, pero hasta entonces, seguiré observándote, aunque sea a escondidas.
Miraré los cambios radicales que tienes de expresión.
Miraré como, de vez en cuando, enseñas esa sonrisa que sabes que me encanta.
Y esas carcajadas contagiosas. Y miradas perdidas.
Al fin y al cabo todo está perdido.
Incluso nosotros nos perdemos, de vez en cuando.
Yo no sé ni lo que estamos intentando, ya si que no lo sé.
Antes nos evitábamos ahora, no lo sé.
Pero yo no puedo seguir mirándote, callándome cosas que tendría que decir.
Simplemente, porque no puedo.
Y quiero decirte que te quiero todas las mañanas al verte llegar, todos los segundos que estés cerca.
Y que sé lo que debería hacer, pero, el corazón me dice una cosa y la cabeza otra.
Que sé que un día me rendiré y me engañaré todos los días diciendo que te odio, pero hasta entonces, seguiré observándote, aunque sea a escondidas.
Miraré los cambios radicales que tienes de expresión.
Miraré como, de vez en cuando, enseñas esa sonrisa que sabes que me encanta.
Y esas carcajadas contagiosas. Y miradas perdidas.
Al fin y al cabo todo está perdido.
Incluso nosotros nos perdemos, de vez en cuando.
martes, 20 de septiembre de 2011
Je jette dans manque mon père.
De repente, ese abrazo tan añorado, lo tengo.
Esa esencia perdida, la recupero.
Ese ''Cariño, todo saldrá bien.'', lo he vuelto a escuchar.
Esos brazos que, de pequeña, me sujetaron mientras intentaba conducir la bicicleta de Mickey.
Esos brazos que, hace unas horas me rodearon,
me calmaron.
Y me da igual si discutimos cada mañana porque no quiero desayunar.
En la comida porque no quiero comer. En la cena porque no quiero cenar.
No recuerdo la última vez que hablamos como hoy, que lloré como hoy,
que me abrazaste como hoy.
No te imaginas, papá, lo mucho que he echado de menos esto.
Hoy me has demostrado que cuando te necesito de verdad, estás ahí.
Y aunque te vayas, siempre recordaré tus delgadas y trabajadoras manos, que nos han sacado siempre adelante.
Te quiero, papá.
Esa esencia perdida, la recupero.
Ese ''Cariño, todo saldrá bien.'', lo he vuelto a escuchar.
Esos brazos que, de pequeña, me sujetaron mientras intentaba conducir la bicicleta de Mickey.
Esos brazos que, hace unas horas me rodearon,
me calmaron.
Y me da igual si discutimos cada mañana porque no quiero desayunar.
En la comida porque no quiero comer. En la cena porque no quiero cenar.
No recuerdo la última vez que hablamos como hoy, que lloré como hoy,
que me abrazaste como hoy.
No te imaginas, papá, lo mucho que he echado de menos esto.
Hoy me has demostrado que cuando te necesito de verdad, estás ahí.
Y aunque te vayas, siempre recordaré tus delgadas y trabajadoras manos, que nos han sacado siempre adelante.
Te quiero, papá.
domingo, 18 de septiembre de 2011
Big black boots, long brown hair.
¿De qué sirve arreglar las cosas si al final, todo se jode?
Por una cosa o por otra, por una persona o por otra.
Es la pregunta del día.
Bueno, a lo mejor no todo.
Solo tengo que mirar a mi alrededor, observar.
Solo tengo que ver a la chica de melena larga y morena.
Casi siempre planchada.
Con nariz respingona, ojos marrones que,
de vez en cuando, te observan con detenimiento.
A veces, le puede la vergüenza, y sonríe.
Ella, casi siempre seria, a veces sonriente.
A veces, le puede la vergüenza, y sonríe.
Comprensiva, arrebatadora, con poquisísimos defectos,
por no decir ninguno.
Un ejemplo de que no todo se estropea,
a lo mejor con el tiempo, nos distanciamos.
No, no lo creo.
La quiero tener siempre, que sé que es una palabra muy grande pero oye,
me gustan los retos, ya lo sabes.
Además, la tengo hasta en la sopa, literalmente.
Dos minutos.
En los que hasta el hombre de la parada nos hizo reir.
En los que los silencios, nos hicieron llorar.
Solo dos minutos en los que me di cuenta de que cada día, te quiero más.
Por una cosa o por otra, por una persona o por otra.
Es la pregunta del día.
Bueno, a lo mejor no todo.
Solo tengo que mirar a mi alrededor, observar.
Solo tengo que ver a la chica de melena larga y morena.
Casi siempre planchada.
Con nariz respingona, ojos marrones que,
de vez en cuando, te observan con detenimiento.
A veces, le puede la vergüenza, y sonríe.
Ella, casi siempre seria, a veces sonriente.
A veces, le puede la vergüenza, y sonríe.
Comprensiva, arrebatadora, con poquisísimos defectos,
por no decir ninguno.
Un ejemplo de que no todo se estropea,
a lo mejor con el tiempo, nos distanciamos.
No, no lo creo.
La quiero tener siempre, que sé que es una palabra muy grande pero oye,
me gustan los retos, ya lo sabes.
Además, la tengo hasta en la sopa, literalmente.
Dos minutos.
En los que hasta el hombre de la parada nos hizo reir.
En los que los silencios, nos hicieron llorar.
Solo dos minutos en los que me di cuenta de que cada día, te quiero más.
sábado, 17 de septiembre de 2011
But he hurt me.
Esto es más infernal de lo que pensaba, aunque aun hay esperanza.
Han sido mis decisiones las que me han traído hasta aquí, me merezco esto, merezco sufrir.
Aunque a lo mejor si hubiera elegido otras cosas no te hubiera conocido.
Se que la quieres, y que siempre la querrás pero, te quiero y tienes que saberlo.
Han sido mis decisiones las que me han traído hasta aquí, me merezco esto, merezco sufrir.
Aunque a lo mejor si hubiera elegido otras cosas no te hubiera conocido.
Se que la quieres, y que siempre la querrás pero, te quiero y tienes que saberlo.
viernes, 16 de septiembre de 2011
Eres una lechuza vikinga y eres libre.
Respira. Ahora es difícil, lo sé. Pero es lo que mejor te va a venir.
Just breathe.
Y, ¿sabes qué? Yo también estoy harta, querida.
De que la gente se meta donde no la llaman.
De preguntas absurdas, de comentarios inútiles.
De miradas, de besos, de abrazos y de palabras perdidas. Del tiempo perdido.
De que me dé pena la única persona a la que de verdad debería tenerle odio, verdadera lástima.
De callarme, de no poder expresarme, de no poder escapar.
De tener que hacer de madre responsable porque la biológica anda de fiesta.
De que mi padre, posiblemente, me deje con ella.
De que mi tío no esté. De que mi rey, mi abuelo, no esté.
De no poder sentir, de llorar.
De charlas que no llevan a ninguna parte, de palabras que expresan demasiado.
De no poder huir. De no poder pasar página. De no poder cubrirme de aceite y dejar que todo me resbale.
De sentirme débil cerca suya, de intentar alejarme de los recuerdos y no poder.
De sentir y ver como te hundes, de que estés a kilómetros de distancia, y no poder rescatarte.
De intentar ser fuerte. De no tenerle, de no hablarle, de no poder besarle.
Para nada soy fuerte. No le hablo porque no quiero. No quiero porque siento como si me metiera en terreno desconocido en el que, al fin y al cabo, he acampado antes.
¿Sabes lo peor de todo? Que no recuerdo el último beso, eso sí que me mata.
Hace que me sienta sucia.
En realidad, estoy muchísimo más harta de algo que no puedo evitar hacer.
De respirar.
Just breathe.
Y, ¿sabes qué? Yo también estoy harta, querida.
De que la gente se meta donde no la llaman.
De preguntas absurdas, de comentarios inútiles.
De miradas, de besos, de abrazos y de palabras perdidas. Del tiempo perdido.
De que me dé pena la única persona a la que de verdad debería tenerle odio, verdadera lástima.
De callarme, de no poder expresarme, de no poder escapar.
De tener que hacer de madre responsable porque la biológica anda de fiesta.
De que mi padre, posiblemente, me deje con ella.
De que mi tío no esté. De que mi rey, mi abuelo, no esté.
De no poder sentir, de llorar.
De charlas que no llevan a ninguna parte, de palabras que expresan demasiado.
De no poder huir. De no poder pasar página. De no poder cubrirme de aceite y dejar que todo me resbale.
De sentirme débil cerca suya, de intentar alejarme de los recuerdos y no poder.
De sentir y ver como te hundes, de que estés a kilómetros de distancia, y no poder rescatarte.
De intentar ser fuerte. De no tenerle, de no hablarle, de no poder besarle.
Para nada soy fuerte. No le hablo porque no quiero. No quiero porque siento como si me metiera en terreno desconocido en el que, al fin y al cabo, he acampado antes.
¿Sabes lo peor de todo? Que no recuerdo el último beso, eso sí que me mata.
Hace que me sienta sucia.
En realidad, estoy muchísimo más harta de algo que no puedo evitar hacer.
De respirar.
Que sí, que lo recuerdo.
Cada día, hora, minuto y segundo. En cada camino, autopista o semáforo en verde.
Pereza.
Como bien dice Pereza, mi corazón también ardía como el Widsor.
Claro, podría ser sólo una aproximación. Podríamos ser solo dos, para qué más.
Que sí, que tal vez una calada que nos pueda colocar nos vendría bien.
Pero también, soltar en una carcajada todo el aire, y después, respirar.
Y si es un castigo, yo me lo busqué y punto, aunque en el cielo, no hay sitio para los dos.
Todo, todo, todo, contigo todo. Solos, solos, contigo solos.
Y que cuando zarpa el barco, se me pone alma de pirata.
Pero también nos dedicábamos a medirnos, como dos leones, y yo me colgaba de tu voz.
Porque se enredaron nuestras miradas, yo, solo me quito la armadura.
Yo quería que pareciese un accidente, no un crimen pasional.
Cumplo condena por haberte dejado marchar, ese mal día. Simplemente pensaré en aquella tarde.
Cada día, hora, minuto y segundo. En cada camino, autopista o semáforo en verde.
Pereza.
Como bien dice Pereza, mi corazón también ardía como el Widsor.
Claro, podría ser sólo una aproximación. Podríamos ser solo dos, para qué más.
Que sí, que tal vez una calada que nos pueda colocar nos vendría bien.
Pero también, soltar en una carcajada todo el aire, y después, respirar.
Y si es un castigo, yo me lo busqué y punto, aunque en el cielo, no hay sitio para los dos.
Todo, todo, todo, contigo todo. Solos, solos, contigo solos.
Y que cuando zarpa el barco, se me pone alma de pirata.
Pero también nos dedicábamos a medirnos, como dos leones, y yo me colgaba de tu voz.
Porque se enredaron nuestras miradas, yo, solo me quito la armadura.
Yo quería que pareciese un accidente, no un crimen pasional.
Cumplo condena por haberte dejado marchar, ese mal día. Simplemente pensaré en aquella tarde.
jueves, 15 de septiembre de 2011
Despiérteme cuando él despierte.
Nada que ojalá fuera todo tan fácil como dejarse llevar y bailar. A veces no es tan fácil como un baile pero hay que tirar hacia delante, el amor no se retira y yo tampoco pienso hacerlo.
martes, 13 de septiembre de 2011
Lluvia, frío.
¿Por qué es tan complicado olvidar? Porque nadie se levanta por la mañana
queriendo a alguien y deja de quererle a la hora de la siesta. Y me da igual lo
que me digas, sé que te sigo queriendo.Y en el fin del mundo todo se magnifica. Me equivoqué y créeme cuando te digo
que la culpa me está matando. Me mata. Perdona por haberte tratado como si fueras solo un capricho, cuando sentía y
sabía que no era así. Te lo repetí, tantas veces a lo largo de ese frío enero.
Tantísimas veces. Enero y febrero me marcaron. No por aquella nevada, ni por
aquella lluvia, ni el viento ese horrible que había aquel día. Me marcaron.
Pero como todo.
Y, como en el ojo de un ciclón, ojalá parara de llover.
Y, como en el ojo de un ciclón, ojalá parara de llover.
lunes, 12 de septiembre de 2011
Paris.
Llegar de un viaje que te ha dejado la espalda destrozada, ponerme a fregar los platos, instantáneamente, que uno caiga al suelo y romper a llorar.
Es extraño que un viaje que se ha realizado principalmente para olvidar me haya hecho recordar tantas cosas. Pensaba describir el viaje, pero, entonces, tendría que decir que la mayoría de las cosas han sido horribles. En cuanto llegamos me acoplé bien. Mi habitación era la buhardilla de la casa, ya que me pareció lo más acogedor.
Mi tío no vino de mediador, así que estar en casa era como estar en el infierno. Mi madre se quejaba por todo, mi padre le recriminaba cosas, mi madre metía a mi hermana, yo defendía a mi hermana. En un abrir y cerrar de ojos me veía involucrada en sus discusiones y acababa, como de costumbre, llorando, tirada en el suelo del pequeño baño.
Lunes y martes lo pasamos en Disneyland, no estaba previsto pero lo incluimos. Escuchar tantas canciones, ver tantos peluches, abrazar a los personajes, me hizo sentir como si tuviese cinco años menos. En algunos momentos, quise tenerlos.
Vivir sensaciones intensas en las montañas rusas. Llorar con los videos que ponían, que me trasladaban a mi infancia.Me encantó ver sonreír a mi hermana. Hacía muchísimo tiempo que no la veía sonreír así. Bueno, puede deberse a que tampoco la veo mucho últimamente.
Disneyland es precioso, recomiendo a todo el mundo que vaya, es una experiencia inolvidable.Los demás días los dedicamos a patear Paris, sin dejarnos ni un rincón.
En realidad, anduve yo sola. Me perdí por Paris y anduve muchísimo. Ese paseo, desde el llamado Arco del Triunfo hasta el Sagrado Corazón, fue tranquilo. Además no me preocupaba cómo volver, sabía que mis padres estarían en esa iglesia, asi que anduve. Y hacía muchísimo tiempo que no me sentía tan libre.
Como ya he dicho antes, es increíble y extraño que un viaje para olvidar me haya hecho recordar tanto.Pero ha sido como una corriente de agua. Puede que se haya llevado todo lo malo o, simplemente, me haya arrastrado con ella.
Es extraño que un viaje que se ha realizado principalmente para olvidar me haya hecho recordar tantas cosas. Pensaba describir el viaje, pero, entonces, tendría que decir que la mayoría de las cosas han sido horribles. En cuanto llegamos me acoplé bien. Mi habitación era la buhardilla de la casa, ya que me pareció lo más acogedor.
Mi tío no vino de mediador, así que estar en casa era como estar en el infierno. Mi madre se quejaba por todo, mi padre le recriminaba cosas, mi madre metía a mi hermana, yo defendía a mi hermana. En un abrir y cerrar de ojos me veía involucrada en sus discusiones y acababa, como de costumbre, llorando, tirada en el suelo del pequeño baño.
Lunes y martes lo pasamos en Disneyland, no estaba previsto pero lo incluimos. Escuchar tantas canciones, ver tantos peluches, abrazar a los personajes, me hizo sentir como si tuviese cinco años menos. En algunos momentos, quise tenerlos.
Vivir sensaciones intensas en las montañas rusas. Llorar con los videos que ponían, que me trasladaban a mi infancia.Me encantó ver sonreír a mi hermana. Hacía muchísimo tiempo que no la veía sonreír así. Bueno, puede deberse a que tampoco la veo mucho últimamente.
Disneyland es precioso, recomiendo a todo el mundo que vaya, es una experiencia inolvidable.Los demás días los dedicamos a patear Paris, sin dejarnos ni un rincón.
En realidad, anduve yo sola. Me perdí por Paris y anduve muchísimo. Ese paseo, desde el llamado Arco del Triunfo hasta el Sagrado Corazón, fue tranquilo. Además no me preocupaba cómo volver, sabía que mis padres estarían en esa iglesia, asi que anduve. Y hacía muchísimo tiempo que no me sentía tan libre.
Como ya he dicho antes, es increíble y extraño que un viaje para olvidar me haya hecho recordar tanto.Pero ha sido como una corriente de agua. Puede que se haya llevado todo lo malo o, simplemente, me haya arrastrado con ella.
viernes, 2 de septiembre de 2011
jueves, 1 de septiembre de 2011
Alcohólico.
Abrazándole, lo noto. Le tiemblan las manos. Le miro.
Sus ojos me responden.
-Anoche tomé mi última copa. Te lo juro. Los temblores se irán.
-Bien, me alegro, eso no significa que yo tenga que dejar el tequila, porque me encanta.
-Me parece bien.
-No bebas, no lo vuelvas a hacer.
-Tu tampoco.
-No creo que te haga caso.
Sé que no le haré caso, el tequila me ayuda a olvidar. Poco a poco.
-Anoche tomé mi última copa. Te lo juro. Los temblores se irán.
-Bien, me alegro, eso no significa que yo tenga que dejar el tequila, porque me encanta.
-Me parece bien.
-No bebas, no lo vuelvas a hacer.
-Tu tampoco.
-No creo que te haga caso.
Sé que no le haré caso, el tequila me ayuda a olvidar. Poco a poco.
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