Sus ojos me responden.
-Anoche tomé mi última copa. Te lo juro. Los temblores se irán.
-Bien, me alegro, eso no significa que yo tenga que dejar el tequila, porque me encanta.
-Me parece bien.
-No bebas, no lo vuelvas a hacer.
-Tu tampoco.
-No creo que te haga caso.
Sé que no le haré caso, el tequila me ayuda a olvidar. Poco a poco.
-Anoche tomé mi última copa. Te lo juro. Los temblores se irán.
-Bien, me alegro, eso no significa que yo tenga que dejar el tequila, porque me encanta.
-Me parece bien.
-No bebas, no lo vuelvas a hacer.
-Tu tampoco.
-No creo que te haga caso.
Sé que no le haré caso, el tequila me ayuda a olvidar. Poco a poco.