Hay unas aves, parecidas a las golondrinas.
En septiembre se van del lluvioso Seatle para pasar un invierno en México, no son tontas.
Y todos los años una muchedumbre va a Seatle a beber cerveza y a ver como emprenden el vuelo estas aves.
Lo llaman la gran migración.
No sé cómo lo hacen esas aves, viajar a miles de kilómetros sin perderse, sin estamparse contra las ramas o que se las coman los gatos.
Pero cada primavera, vuelven, supongo que a lo conocido.
La gente dice que es bonito verlas marcharse, dicen que puedes ver el momento en el que al oir una misteriosa señal, todas juntas, deciden emprender el vuelo.
Quizá me lo haya perdido, pero no importa, siempre queda el año que viene.