Aprende, cambia, se adapta.
Nos dice lo que vemos, lo que oímos.
Nos permite sentir amor. Creo que sostiene nuestra alma.
Y por mucho que se investigue nadie sabe a ciencia acierta como funciona esa delicada materia gris,
dentro de nuestro cráneo.
Y cuando sufre daños,
cuando el cerebro sufre un traumatismo, entonces, es más misterioso aun.