Ahí estaba, la frase que una mujer soltera e independiente nunca quiere escuchar. Más tarde me puse a pensar en los cuentos de niños, ¿y si el principe azul no hubiese aparecido? ¿Habria dormido blancanieves eternamente en su ataud de cristal?
Creo que tarde o temprano habria despertado, escupido la manzana, buscado un trabajo, una buena asistencia sanitaria y un hijo del banco de esperma de su barrio.
No puedo evitar pensar que dentro de cada mujer soltera, independiente y segura de sí misma no habria una princesa frágil y delicada esperando a que alguien la rescatara.
¿Esa frase tenía razón? ¿Las mujeres solo deseamos ser rescatadas?