Me dan ganas de matarte, sí. Cuándo te pones imposible. Me pones de los nervios, a pesar de eso, mantengo la calma.
El día que pierda los nervios, como aquella vez, me arrepentiré en seguida.
Lo ha dicho Isa.
Eres increible. Y sí, deberia pensarme las cosas antes de actuar, aunque sé perfectamente que no tengo que pensarme nada. No eres sólo un capricho más.
Que te quede claro.