La familia, el amor, el sexo...
Pero solo necesitamos una para vivir. Los latidos de nuestro corazón. Cuándo nuestro corazón está en peligro, reaccionamos de dos maneras.
O salimos corriendo, o atacamos.
Hay un término científico para ello: luchar o volar.
Es el instinto, no podemos controlarlo. Quizá sí.