A Carlos le acaba de echar su padre del ordenador, Manu me ha dicho adiós hace un rato y yo no paro de vomitar. Asique pensaré en alguien especial, en alguien que siempre me tranquiliza o me tranquilizaba...
Hola Abuelo, ¿cómo va todo ahí arriba? Ultimamente no he podido ir mucho a visitarte. Mañana he quedado con mis amigos, asi que no iré tampoco. Lo siento mucho. Te prometo que iré el lunes. Te saludaré, cambiaré la rosa blanca, que ya, estará marchita. Lo siguiente que haré será ver a la señora del árbol.
Sí, ¿la recuerdas? El primer día que pisamos este cementerio fue para ver una escultura que te ponía los pelos de punta, ahora, solo me trae recuerdos de ti. Me contaste que la señora del árbol visitaba a su marido todos los días, desde hacia 20 años. Se sentaba en el árbol y le leía ''El Principito''.
Después tararearé esa canción de Sabina que te gusta tanto, ''El boulevard de los sueños rotos'', sí,sí, como Green Day te reprochaba yo. Y para finalizar, te leeré lo que siempre te leo, esa página de mi diario en aquella época, la escrita el día de tu muerte. Pero con más firmeza lo diré el próximo día. ¿Qué por qué? Porque siento algo de odio.
''Supe entonces, cuándo mamá vino, sollozando falsamente, porque no lo sentía de verdad. En realidad, creo que suspiraba aliviada. Lo supe, que dedicaría cada minuto que nos quedaba juntos a hacerte feliz, a reparar el daño que te hice en su momento, diciendote cosas imperdonables. Por último a devolverte lo que nunca supe darte, tu vida. Estas páginas serán nuestra memoria hasta que tu último aliento se disipó en el aire del Mar Mediterráneo. Las palabra que te acompañaran mar adentro, donde rompe la corriente, para sumergirte con ellas, algun día, conmigo, para siempre y poder al fin huir a un lugar donde ni el cielo ni el infierno nos puedan encontrar jamás.''
Después lloraré, el próximo día, más fuerte que los otros. Me sentaré, lloraré, y repasaré con el dedo el epitafio:
''Se escapó de la cárcel del amor, de un delirio de alcohol, de mil noches en vela.''
Precioso, de esa canción, que bien tu sabes.
Porque abuelo, te siento cada vez más lejos. No sé si te has hundido del todo, quiero que vuelvas. Porque te necesito, abuelo, eres la parte de mi, de mi corazón, el de hielo, sí, sí, me acuerdo, sí. La parte de mi que se entristece cuando ve a la abuela llorar en la cocina, cuando piensa que no la ve nadie, yo la observo. La protejo en ese momento, me acerco y recojo los pedazos del plato que se ha roto en ese instante. Como ella. Siempre hay un plato, la bajilla esa que siempre decías que eras preciosa. Cada vez quedan menos platos. Como días para la abuela. Yo te lo digo para que la acojas, está destrozada. Lo está, abuelo. No sabes cuánto, como yo. Tengo mal estar y no puedo dormir, Carlos, una graaaan persona, te caería bien, sí,también le dirías eso de, cómo era. ''¡Toca mal a mi nieta y te pondré un garfio en el lugar donde ahora está tu mano! Lo importante es que la toques bien, mimala''. Seguro que se lo dirias, se ha ido hace un rato. Se nota cuando no está. Muchísimo. Dirá que exagero, como siempre. Tiene tu misma manera de llevarme la contraria, solo para picarme. Intento estar bien, por él, por todos, aunque ultimamente, más por él. Se preocupa, no me gusta que lo haga. Abuelo, esto no es lo mismo sin ti. Rodrigo vive en tu barco, te lo dije hace meses, le matarias. Posiblemente lo harias. No se le ve la cara por aquí. No sé nada de él. Estoy preocupada. Carlos tenia razón cuando me lo ha dicho hoy. Abuelo, mi corazón se derrite por momentos, no te ilusiones, no es porque me haya enamorado, no. Tampoco porque me esté muriendo. Sólo es que todo se ha vuelto tan confuso desde que no estás, necesito una de tus charlas. Tipo Reyes Magos, lo recuerdo. Recuerdo todo. Tus abrazos, aunque ahora tengo de sobra, pero no como los tuyos. Romperé a llorar si sigo escribiendo, el lunes te lo leeré, lo prometo. Todo. Mi rutina en el cementerio cambiara solo por leerte esto. Merecerá la pena porque, me escucharás, desde lo más profundo, lo harás.
Te quiero Abuelo, se te echa demasiado en falta, demasiado.