Perdonar y olvidar, eso es lo que dicen. Es un buen consejo pero no es muy práctico.
Cuando me hieres, deseo herirte. Me doy cuenta que no puedo hacerte más daño. Lo siento. Cuando me tratas mal, quiero tener razón.
Sin perdón las cuentas pendientes no se saldan, las viejas heridas no cicatrizan. Lo máximo que podemos esperar es que algun día tengamos la suerte de olvidar.